25 junio 2008

Simplemente estaban

Sentados uno al lado del otro. Cada uno con su bebida. Mirando al infinito o al "aburrido entretenimiento" que se desarrollaba unos metros más allá. Nada más. Tras 20... 30... 40? años juntos ya no les queda mucho que decirse. Simplemente estaban. Estaban allí como hubieran estado en cualquier otro sitio. Como estarán en el salón de su casa. Como estarán en el coche cuando viajen. En silencio. Simplemente estando.

P.D. Según mi médica de cabecera, he sufrido lo más parecido al dolor de un parto. Horripilante.

08 junio 2008

Seronda

Casi nadie lo sabe, pero el cabronazo (dicho como el mejor de los halagos) de Nacho Vegas me machaca las entrañas y a la vez su peculiar voz me transporta al éxtasis de los sentidos. No te dejes arrastrar por la humedad y por esa lluvia eterna que salpica tu corazón jamás. No sucumbas a la sed mortal.

04 junio 2008

Perdido por la red, he encontrado estas frases que le regalé (miserable regalo el mío) a una persona de cuya mente me enamoré locamente:

"A mí, lo que me gusta son las callejuelas estrechas y poco transitadas de pueblos tranquilos. Despertar de noche y que todavía no sea la hora de levantarse. Escuchar música en las madrugadas de julio sentado en la terraza, observando, la luz anaranjada de las farolas y el caminar solitario de algún transeúnte misterioso.Sumergirme de golpe en el agua fría de una piscina y sentir un millón de agujas clavándose en mi cuerpo. Los gatos ciegos. Sobre todo si se llaman Misi. El primer cubata de una noche llena de expectativas. Aquel parador al lado de la carretera y las noches estrelladas; las noches sin estrellas; las noches de luna llena y las noches sin luna.Y leerte. Sobre todo eso." (Blog de Nahnah)

Hoy al releerlo he hecho balance, y he comprobado algo: que todo aquello me sigue gustando. Y comprobarlo me da ganas de llorar. Pero no de tristeza. Sino de algo más triste todavía. No sé explicarlo. Tengo muchas cosas olvidadas, sepultadas por un aluvión de nuevas experiencias tan gratas como esas. Pero lo más profundo de mi ser no se deja engañar fácilmente. Tan sólo accede a aturdirse suavemente de cuando en cuando, dándome un respiro que me permita ser un poquito más feliz, alejado de tanta melancolía desesperante. Pero a veces, entre sueños, despierto con el vello erizado y los ojos abiertos de par en par clavados en la oscuridad de mi cuarto. "Un nuevo coletazo" - pienso -. E intento conciliar de nuevo el sueño. Pero me resulta imposible.