29 enero 2007

Nuestra etapa ha pasado. Casi todos los componentes de mi lista de blogs (ver a la derecha), que despertamos al mundo del blog en aquellos lejanos dias de finales del 2004 o principios del 2005 han dejado de escribir, o directamente los han cerrado. Las razones son variadas, como todo en esta vida. Desde aquellos que han pasado de ser anónimos a ser conocidos en el mundillo del blog y que de repente han visto que ya no escribían con la libertad del principio porque había gente que los leía a diario y les importaba lo que escribiesen, hasta gente que abandona porque se siente abandonada en sus propios blogs, sin comentarios que echarse a los ojos.

Y sin embargo, yo todavía continuo. Habrá quien piense que actualizar 4 veces al año no es continuar con un blog, pero yo sigo pensando que si que lo es. Simplemente porque me soy fiel a mi mismo, y escribo para mi, para ordenar y comprender los pensamientos que por mi cabeza pasan a toda velocidad, como rayos en mitad de la tormenta, pero que muchas veces soy incapaz de asentar de otra forma.

Pues eso Marius, que ya sabes como te va la vida. En principio no te puedes quejar, ¿verdad? El amor se asienta con el tiempo y se vuelve menos intenso pero también más agradecido. Aprendes a valorar cosas importante como la compañía y el que alguien se preocupe por tus fracasos y disfrute con tus logros. Además, ahora estás trabajando con un contratito de 6 meses con la posibilidad casi segura de convertirse en fijo, mientras intentas acabar la carrera esa que tienes atascada con 4 asignaturas de mierda, que tanto te va a alegrar el día que al fin consigas acabarla. Apenas tocas la guitarra, y cada vez sales menos, pero tampoco es algo malo. Haces lo que te pide el cuerpo en cada momento y ya está. Como actualizarte.

Realmente, pensándolo bien, casi agradezco haberme convertido de nuevo en otro blog anónimo de los millones que existen en internet.