31 julio 2005

El pendiente (II)


Bueno, ya está cumplida la apuesta. Al final acabamos en tablas, y cada uno pago su parte de la despedida de soltero (que esa es otra historia, pero estuvo muy muy bien :-P) Quedamos en tablas porque ambos acabamos el sábado con un pendiente en la parte superior de la oreja.

No duele. Por lo menos no duele en el momento de ponertelo. Simplemente llegas, te enchufan la pistolita en la oreja, oyes un sonido seco y... y ya está. Eso es todo. Ya puedes irte. Ahora sólo queda girarlo, esperar que no se infecte, y luego ya veremos si me gusta o no...

Para las incrédulas de los comments del post anterior (y por supuesto para las que confiaban en Marius ;-) ) aquí os dejo una foto de mi sufrida oreja, toda llena de Betadine (yodo). El pendiente es muy feo pero porque es el quirúrgico y tengo que llevarlo unos días para evitar infecciones. Al final de esta semana me compraré uno plateado y más chulo.

¿Alguien se apuesta algo conmigo? :-P Saludooos.

EDITADO: Esta foto ya es un poco más decente. Por lo menos ya no sale la oreja tan amarilla :-P, y es que he cambiado el yodo por la Tisuderma.

29 julio 2005

El pendiente (I)

A veces el alcohol te adormece, pero otras te incita a hacer tonterías. Unas tienen consecuencias; otras no... ¿Pero qué tendrá que ver esto conmigo? Jaja. Bueno, viene a cuento porque el sábado estuvimos de fiesta; pero una fiesta de pueblo, ya sabéis, con su orquesta en mitad de la plaza, sus peñas, sus bares, la gente... y todo al aire libre. Y creo que cometimos una tonteria...

En esas me encontraba yo por allí, charlando tranquilamente y con mi pacharan con naranja en la mano cuando de repente un amigo y yo nos empezamos a picar mutuamente. Cariñosamente claro, pero finalmente acabó en un pique estúpido entre gallitos que desemboco en una apuesta: antes del sábado teníamos que ponernos un pendiente en la parte superior de la oreja, y el que no lo hiciera le pagaría al otro la despedida de soltero de este sábado... Total, 80 euros de nada (más los 80 propios)...

Cuando desperté el domingo recordaba vagamente la apuesta pero no le hice caso, porque pensé que cuando vas borracho dices una cantidad inmensa de tonterías que acaban en el baúl de los recuerdos... Pero no. Esta mañana me ha llamado el otro apostante para decirme ¡que ya se había puesto el pendiente! Y que ahora era mi turno. En fin, este sábado he quedado con él para comprobarlo y en su caso cumplir mi parte del trato... (porque lo de los 80 euros ni lo tengo en cuenta siquiera) Ya me veo 15 días echándome yodo en el agujero, y rezando porque no se me infecte. Y encima me han dicho que en el cartílago aún es más doloroso y complicado!!! Bueno, ya os iré contando si sobrevivo o no a este trance tan traumático... :-) Se aceptan comentarios de ánimo y tranquilizadores (que va!! si no duele nada de nada!!) :-P. Besiñooos.

21 julio 2005

Estás sudando y decides quitarte la camiseta. Por tu ventana se cuelan las agudas voces de los niños persiguiéndose por el borde la piscina. Pero a ti a éstas horas no te apetece bajar. Te agobian sus carreras, sus caídas, sus gritos. Además acabas de levantarte de la siesta. Esta mañana madrugaste mucho y anoche te acostaste tarde. Y con ese pésimo humor que otorgan las siestas largas te da por pensar, y te da por escribir.

La boda... la boda tuvo sabor agridulce. No estuvo mal, pero al pobre J. le dio un ataque epiléptico y se tragó la lengua. Cuando llegaste hasta él ya estaba fuera de peligro, pero viste reflejado en la cara de los que le rodeaban el sufrimiento, el nerviosismo y el susto que llevaban. Nada que no se arreglase con un whisky doble. Lo dejamos en buenas manos, con su mujer y la ambulancia, y por respeto a los novios y a su día nos intentamos comportar como si nada hubiera pasado. Por la noche hablaron con él: ya estaba bien; lamentaba mucho lo sucedido. Al día siguiente fuimos a visitarle a casa para asegurarnos.

El resto fue típico. Envolvimos el coche de novios con celofán, con globos hinchados, con papel higiénico y con cartas de poker porno y nos fuimos a hacer tiempo hasta la hora de cenar. El calor apretaba y el traje no te daba ni un respiro. Especialmente la corbata. Pronto acabó en tu bolsillo. Cenasteis y luego os ofrecieron barra libre. I. y tú os buscásteis varias veces con la mirada, hasta que finalmente retomásteis de nuevo vuestra conversación. La conversación interminable. Y cada uno de los retazos que componen esa conversación te van dejando más sorprendido. Te das cuenta de que una cosa insignificante para ti, puede ser una cosa muy importante para otro. Como no podía ser de otra manera la conversación acabó con un "seguiremos hablando". Ya ves chiquilla, a veces un enfado puede dar para mucho más de lo que imaginamos.... Y mientras tanto, ¿fue el alcohol ó tu prima se te estuvo insinuando toda la noche? Bueno, dejémoslo en prima segunda. La próxima vez que la vea será en Bilbao. Tengo una prima la mar de viajera. Acabásteis de día; muy de día; y al levantarte a las 5 de la tarde eras un dolor de cabeza en estado puro.

Esa misma noche te la encontraste conectada en el messenger. A E., no a mi prima. "Ya estoy aquí" te dijo; y sonreíste. El lunes cenasteis en su casa; no estaban sus padres. Érais cuatro, y hablásteis un buen rato. Ella era la que más cosas tenía que contar; seis meses (5 meses y 13 días, repetía una y otra vez :-) ) en el extranjero dan para mucho. Escuchabais y sonreías; una y otra vez. Sigue por supuesto tan encantadora como la recordabas. Y, como no, tú Marius sigues igual de idiota que siempre. Igual de idiota que te recordabas. A las 2 y pico de la madrugada abrías la puerta de tu casa... pensativo, siempre pensativo... y te tumbaste en la cama, pero no para dormir, puesto que no habrías podido, sino para seguir pensando en la oscuridad.


P.D. Ya tengo todo en el sobre. Solo me queda ir mañana a correos y rellenar el remite... ¿y el remitente?... :-P

P.D2. Felicidades Nahnah, por segunda vez. Te dejo un regalito; pequeño ya se, pero cuenta la intención ¿no? Una canción (silbada, claro :-D ). Del Canto del Loco esta vez. Un abrazo.









20 julio 2005

Otra serendipia

He vuelto a tener otra extraña serendipia. Por alguna extraña razon he escuchado la misma cancion en un monton de sitios diferentes en unos pocos dias; en la radio, en la tele; incluso en los Simpsons salió hace poco. ¿Qué canción? Pues una que he descubierto hace poco: "THE END" del grupo "THE DOORS".

P.D. Mañana intentare postear en serio, prometido :-P

14 julio 2005

¿Dónde te metes?

Marius, cabronazo...¿donde coño te metes, que tienes tan descuidado esto? Haz por lo menos un resumen o algo de estos días, ¿no? Cuenta al menos el viaje a Teruel. Las interminables dos horas y media de autobús que os pegásteis el Sábado, con una peli infumable (en la que salía un Tom Hanks casi adolescente), mientras os comíais los nudillos por las ganas de llegar. - "Preparaos que está cayendo aquí un diluvio" - nos avisaba un amigo que había ido ya el viernes. Cuenta como al llegar había salido el sol, y se respiraba fiesta por todos los lados, mirases a donde mirases. Intenta describir el bullicio de las charangas, de las peñas, de los altavoces instalados en las barras callejeras. El brillo oscuro del calimocho manchando camisetas y pantalones, y dejándolos inservibles. Las voces en tus tímpanos y en los tímpanos de las demás, intentando hacerse audibles por encima del ruidoso sonido imperante. Y sus ojos brillantes y sus sonrisas radiantes. Las de ellas. Eso ante todo. ¿Qué puedo contaros que no sepáis todos y cada uno de vosotros? 20 horas de locura, ese es el resumen. ¿De dónde sacarías este gorro que llevabas en la cabeza al llegar a casa?

No sé; ¿que mas puedes contar?. Has acabado los exámenes, y aún no estás seguro de haberlo echo todo lo bien que debieras; el lunes saldrás de dudas. Y por primera vez desde hace 5 años ha llegado Julio y no estás trabajando. Y no porque no quieras. Por suerte no eres el único. Bueno, tendrás que intentar disfrutar el verano (Agosto sobre todo), y estudiar un poco, que eso casi seguro que te hace falta.

¿Hace cuanto que no hablas de E., ó de L, o incluso de I.? Por que no dices nada de la última conversacion que mantuviste con I. sobre lo mismo de siempre, y lo tocado que te dejo. Y de como hace unos días te mandó un sms disculpándose, esperando que no estuvieras enfadado y con una despedida del estilo "ya hablaremos". La conversación sin fin, eso es lo que es. ¿Y qué decir de E.? Al final han sido más de cuatro meses sin verla. Pero ya vuelve. Ya era hora. En vuestra última conversación te prometió cenita y "borrachera" de reencuentro. Que sepas que las esperas con impaciencia. Y por último, ¿quien queda? Ah sí; L. Sigue doliéndote su nombre, a pesar de que hace mes y pico que no sabes nada de ella. La semana que viene es su cumpleaños. Sabrás de ella y ella sabrá de ti, y te volverá a doler. Sigues como siempre.

Pero también se alternan rayos de luz en etapas nubladas, ¿no? Hoy sin ir más lejos has llegado de viaje. Un viaje en el que anoche te dejaron una moto y conduciste a toda velocidad durante un rato por una carretera oscura, débilmente iluminada por el pequeño faro. Te encantó, y eso que jamás había llevado una moto con marchas y te liabas al meterlas; pero no querías hablar de eso. Lo que querías decir es que al llegar has encontrado un paquetito de color marrón amarillento esperándote en la mesa de tu cuarto. Un paquete que contenía tres regalos en uno. No veas la sonrisa que ha inundado tu rostro, Marius. Regalos que están a punto de ser correspondidos. Muchísimas gracias, de verdad. Supongo que ya lo sabes.

Bueno, acaba de una vez, que creo que se han hecho ya una idea de estos días. ¿Por qué no acabas diciendo que al fin estás vestido para la boda del Sábado? Te costó elegir traje, te costó elegir camisa y de la corbata mejor ni hables, pero al fin lo conseguiste, tras tus buenas pateadas por las tiendas, y tus discrepancias con la dependienta: "que no, que no me pongo una camisa rosa, por mucho que le vaya al traje". ¡Y todo esto a pesar de las rebajas! Bueno, Marius os deja una foto, para que observéis el resultado final. Con las etiquetas y todo :-P Y os manda un saludo a todas y todos!!!


08 julio 2005

Difícil de entender


Hoy he vuelto a sentir esa sensación. La noté por primera vez una madrugada de 1987. Yo dormía plácidamente cuando una explosión lejana pero muy cercana a la vez me despertó. Mi madre entró rapidamente a mi habitación y me dijo que siguiera durmiendo que no pasaba nada, pero no pude hacerlo porque ellos tampoco lo hacían Al día siguiente vi en el telediario una calle muy parecida a otra cercana a la mía. Parecida y sin embargo, ¿la misma? Era extraño: se veían ambulancias, bomberos, perros; y el gris lo impregnaba todo. Los cascotes, las ropas de los bomberos y de la gente; hasta el aire parecía de ese color. La profesora nos explicó esa mañana algo sobre terrorismo y bandas terroristas; incluso guardamos un minuto de silencio; pero a la sensación le costó desaparecer un tiempo. Era una mezcla entre confusión y miedo.

El paso del tiempo ha ido matizandola, pero la esencia es la misma. De vez en cuando me asalta de nuevo ese sentimiento que me alcanzó cuando una bomba hizo saltar por los aires la casa-cuartel de Zaragoza, situada a 500 metros de la mía. Hoy sin ir más lejos; cuando me he despertado con la radio de mi padre proclamando a los cuatro vientos que varias bombas habían explotado en Londres. Por un instante he sido de nuevo el niño asustado y confuso de 1987 que no entendía ni comprendía (y sigue sin entender ni comprender) nada de nacionalismos; ni de integrismos; ni de fundamentalismos. Nada de fanatismos al fin y al cabo.

Seguro que las víctimas aún lo entienden menos.


05 julio 2005

Una excepción

Jamás había posteado una canción y jamás pensaba hacerlo, pero aquí tenéis la excepción que confirma la regla. Dos posts tengo pendientes, lo sé. Primero el más facilito (éste), y el otro para más adelante, cuando tenga las ideas más claras. Dedicado a ti, por supuesto, por comprenderme casi mejor que yo mismo y aconsejarme y animarme...; y en segundo lugar dedicado también a todos los que como yo, han crecido, pero que en su interior siguen teniendo miedo, el mismo miedo que siente el niño pequeño que continúan siendo por dentro.



Cuando era pequeño me enseñaron
aperder la inocencia gota a gota. Que idiotas!
Cuando fui creciendo aprendí
a llevar como escudo la mentira. Que tontería!

De pequeño me enseñaron a querer ser mayor
De mayor quiero aprender a ser pequeño.
Y así cuando cometa otra vez el mismo error
quizás no me lo tengas tan en cuenta.

Me atrapó el laberinto del engaño.
Con alas de cera me escapé para no volver.
Cerca de las nubes como en sueños
descubrí que a todos nos sucede lo que sucede.

De pequeño me enseñaron a querer ser mayor.
De mayor quiero aprender a ser pequeño.
Y así cuando cometa otra vez el mismo error
quizás no me lo tengas tan en cuenta.

...

ENRIQUE BUNBURY - DE MAYOR


03 julio 2005

De noches en coche.

Es de noche. Apuras el vaso, te levantas y te diriges al coche mientras te siguen 3 ó 4 personas más. Todo son bromas, piques, planes, deseos... Entráis con calma; siempre hay disputas por el asiento del copiloto pero a ti te la suda: tú vas en el del piloto. Lo primero que haces es encender la música. ¿Nada de bandas sonoras de Kill Bill? Entonces Fito o Despistaos; maquineta en tu casa chaval. Arrancas, te atas el cinturón, enciendes las luces y metes primera. ¿Todos listos?; pues vámonos.

Me encanta ir en coche de noche y con amigos. Si ya de por si la noche es mágica cuando la combinas con una carretera esa magia se multiplica por diez. Todo es posible en un coche, sobre todo si es de noche. Bueno y malo claro está. Pero me gusta más pensar en lo bueno. De más joven tuve algún susto, sin consecuencias gracias a Dios, ya que al final la suerte y algún que otro volantazo evitaron la parte macabra que tiene conducir. Los tuve como conductor y como pasajero, y me di cuenta de que a veces vienen bien: esos sustos te hacen pensar, madurar, y darte cuenta de que en un coche no todo es disfrutar, también existen peligros; peligros que es fácil evitar con un poco de cuidado.

Pero decía que me gusta más pensar en lo bueno. En ese ver pasar las rayas discontinuas de la carretera, como fluorescentes que se encienden y se apagan. En esas conversaciones, plagadas de confidencias y de silencios mientras escuchas de fondo el zumbido del motor esforzándose por mantener la velocidad. En esos amaneceres que te sorprenden en la carretera, y que se empeñan en llenar tus ojos de lagrimas. Insectos estrellándose contra el parabrisas y animalillos oscuros y fugaces que pasan veloces por delante de los faros, a la vez que su haz luminoso intenta empujar la oscuridad hacia los laterales del coche. Hasta la música suena diferente en un coche; no sé, más íntima, con más resonancia. Recuerdo aquella noche de agosto en la que prácticamente le supliqué a mi padre que me dejase el coche porque... bueno, qué más da el porqué; lo importante es que finalmente me lo dejó... :-) Sí definitivamente, una vez asumido lo malo, me quedo con lo bueno.

¿TE GUSTA CONDUCIR? (pedazo de anuncios)